Modificaciones en las Asignaciones por Hijo

A través de dos decretos el Poder Ejecutivo de la Nación modificó las Asignaciones Familiares Contributivas (AAFF) y la Asignación Universal por Hijo (AUH). Con el Decreto 1667/12 se modifican los requisitos de acceso a las AAFF (regidas por la ley 24.714), y se establece que a partir de octubre se tomará en cuenta la sumatoria del total de los ingresos del grupo familiar para ponderar la asignación (anteriormente se hacía de forma individual). Esto genera modificaciones en los segmentos a los que pertenecen las familias, haciendo que la mayoría “suba” de segmento y pase a recibir un monto menor.

 

 

Por otro lado, a través del Decreto 1668/12 se establece un incremento de los valores de referencia de los tramos correspondientes al Ingreso Familiar Global, y se actualizan los montos de las asignaciones para cada tramo; este incremento incluye también a la AUH, que aumenta en la misma cantidad que lo hacen las asignaciones familiares para el tramo 1 (familias con ingresos menores a $3200), y la lleva a $340 mensuales. Con todo, los aumentos no alcanzan a cubrir el efecto inflacionario ya que si bien la AUH y el primer tramo de las AAFF aumentan un 1,27% en relación al 2011 (considerando una variación del IPC anual de 23,95%), el resto de los beneficios pierden entre un 9,23% y un 19,32%.

Con todo, estas modificaciones alejan a las AAFF y a la AUH cada vez más de la propuesta defendida por RedAIC de un Ingreso Ciudadano para la Niñez (INCINI, ver aquí). Se refuerza la falta de integración entre el sistema de impuesto a los ingresos y las transferencias monetarias a las familias (problema que se agrava por la no actualización del mínimo imponible del impuesto a las ganancias personales), se entromete en las opciones de vida familiar de las personas ya que se pasa a considerar los ingresos familiares (sin que esté claro el modo en que se van ponderar esos ingresos) y no los individuales, se profundiza la diferencia de trato entre trabajadores formales y no formales o desocupados, y se complejizan aún más los criterios de focalización generando situaciones de desigualdad horizontal entre los “beneficiarios”.

Para un análisis detallado de estas modificaciones puede leerse el “análisis de coyuntura CIEPP N° 24” de Chahbenderian, Florencia y Méndez, Florencia Magdalena, aquí.